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Vacíos legales permiten el uso de clembuterol

Fecha: 2012-02-22

Autor: B.Muñoz/ S.Mariscal/J.C.Gómez/

Fuente: sipse.com

Cancún, Q.Roo.- "En donde debes arreglarte es en el rastro, a tu rancho nunca van a revisar por clembuterol". Y eso es todo, dos risas, y los ganaderos se miran con complicidad, saben que lo que hacen está mal, está, como dicen: "prohibidísimo", pero las leyes, al menos la ley Federal de Sanidad Animal, no aplica para ellos, en un municipio en el que la principal actividad comercial es la ganadería, "nadie se echa de cabeza".

La utilización de clembuterol ha demostrado ventajas en el crecimiento de los bovinos, pero también que en dosis altas, causa intoxicación en las personas que comen carne de un animal tratado con el fármaco. Ni la ley, ni los conflictos éticos de la utilización del producto (la mayoría de los productores son o tienen veterinarios que administran el químico), altera a los engordadores de reses.

La Ley Federal de Sanidad Animal no permite la utilización de las sustancias prohibidas para la engorda de ganado que se enlista en la NOM-061-ZOO-1999; sin embargo, no especifica de qué manera será revisada la utilización de clembuterol en la engorda de los bovinos, por ende la prohibición de dicho producto no tienen  una vigilancia pertinente, ni siquiera cuando se transporta ganado de un estado de la República a otro.

El presidente de la Asociación Local de Ganaderos de Tizimín, Mario Manuel Mena Godoy, explicó que "la ley de movilización es muy clara, el centro de verificación zoosanitario no ampara o no dice que el animal posee o no clembuterol".

De igual forma no existe un control en los ranchos engordadores. En el municipio yucateco de Tizimín, los propios rancheros admiten utilizar clembuterol sin tener algún problema con las autoridades, específicamente con la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), organismo que, explican, al comprar un rancho hace la revisión de los animales.

"Primero tienen que ver (Sagarpa) si el rancho no está cuarentenado. Segundo, para los ranchos de engorda, tienen que ir los inspectores sanitarios para `aretear´ el ganado". En Tizimín, hay varios ranchos cuarentenados, pero ninguno por clembuterol, ya que las inspecciones se hacen por enfermedades, específicamente por brucelosis y tuberculosis. Las cuarentenas no significan que el rancho deje de operar o de vender ganado, simplemente se aísla al ejemplar infectado.

Incluso, en julio del año pasado, senadores pidieron a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), intensificara las medidas de control de uso ilegal de clembuterol y que hiciera valer la NOM-EM-015-Z00-2002, "Especificaciones técnicas para el control del uso ilegal del clembuterol", en la que se establece que es necesario que la Secretaría fomente, coordine y vigile el cumplimiento de las presentes disposiciones, sancionando su incumplimiento.

En dicha norma, también se especifican inspecciones periódicas a rastros, así como en "explotaciones pecuarias, tianguis y exposiciones de ganado, puntos de verificación e inspección zoosanitarias y/o establecimientos que produzcan, manufacturen, fabriquen, elaboren, preparen, acondicionen, transporten, trafiquen, comercialicen, importen, suministren y/o utilicen productos alimenticios para ganado".

Sin embargo, dicha norma no especificaba con qué periodicidad se deben hacer las revisiones. Existe un apartado sobre certificación de ranchos libres de clembuterol que sí define una revisión cada mes, pero dicha certificación no se propone obligatoria. La norma en cuestión fue una medida de emergencia que se inició el dos de marzo de 2002 y sólo duró un año.

Por ahora, no hay una norma que regule la forma en la cual las autoridades sanitarias deben proceder a la inspección del ganado en busca de clembuterol y únicamente cuando ha habido sospecha han actuado, como fue el caso de los 120 intoxicados en Cancún a causa de clembuterol a finales de enero. Es por ello que incluso los propios ganaderos saben cómo operar para no ser atrapados: "se le pregunta a los comercializadores ¿a dónde va la carne? Si es una zona caliente, como en este caso Cancún, se le explica que hay que dejar descansar el producto primero, porque tiene clembuterol o mandarlo a un lugar donde no estén inspeccionando".

Estatus zoosanitario de Yucatán, en entredicho

Quintana Roo goza de un status zoosanitario privilegiado que le permite la exportación de manera directa a Estados Unidos, porque está libre de las enfermedades que afectan al ganado bovino, el vecino estado de Yucatán también tiene las mismas condiciones, sin embargo, sus productores deberán someterse a cuatro muestreos continuos para obtener una constancia de Proveedor Confiable, un programa de la Secretaría de Agricultura Ganadería, Desarrollo Rural Pesca y Alimentación (Sagarpa), que será requisito indispensable de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) para ingresar reses en pie para sacrificio en rastros de municipios quintanarroenses.

Sin embargo, en ese reporte que hay a nivel nacional, no hay ninguna clasificación en cuanto a inspecciones de sustancias contaminantes.

El estatus zoosanitario de Yucatán está en entredicho, puesto que la semana pasada la Sagarpa ya interpuso una denuncia ante la Procuraduría General de la República por hechos  de delitos constitutivos contra la salud y el uso de sustancias prohibidas en ganado vacuno, la denuncia es contra quien resulte responsable de la intoxicación de más de un centenar de personas por consumo de carne contaminaa con clembuterol.

La denuncia se presentó con toda la información que proporcionó la Cofepris, así como las actas de inspección, pruebas de laboratorio y muestreos de las carnicerías que estarán integrando todo el expediente. 

El delegado de la Cofepris, Juan Ortegón Pacheco, apuntó que será la Sagarpa la encargada de darle seguimiento al caso, así como verificar con las muestras de los rastros al ganado de donde procedió la carne contaminada con clembuterol.

Mario Armando Ramos Fosado, médico veterinario acreditado, quién se desempeñó durante más de una década como encargado del rastro de Benito Juárez, expresó que el sacrificar ganado que no se produce en la zona, es un foco de infección por toda la contaminación a la que pueden estar propensos; aseverando que no en todos los rastros de la entidad hay un control estricto para diagnosticar, hacer muestreos aleatorios continuos o de forma permanente.

Es función de Sagarpa inspeccionar ranchos 

Conforme lo marca la ley, es injerencia de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) a través del Comité de Fomento y Protección Pecuaria así como de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) de la Secretaria de Salud, llevar a cabo dichas inspecciones.

El delegado de la Sagarpa, Antonio Rico Lomelí, explicó que una de las tantas funciones que realiza esta dependencia, es hacer inspecciones en los ranchos, tanto para levantar cuarentenas cuando hay sospecha de tuberculosis o brucelosis, en campaña con el Comité de Fomento y Protección Pecuaria (organismos filial de Sagarpa), llevan a cabo movilizaciones en vigilancia epidemiológica.

Pero también parte de esas inspecciones que hacen en los ranchos, son en cuanto al uso de sustancias que utilizan, precisó Rico Lomelí.

En lo que respecta a Quintana Roo, "no se ha detectado el uso de clembuterol en ninguna de las verificaciones hechas a estos ranchos dedicados a la engorda de ganado en los últimos 10 años; los casos detectados en el estado, son provenientes de Yucatán". 

De las reses que ingresan a la entidad procedentes de otros estados, informó que se hace un registro de los animales, estos deben contar con una guía de tránsito, documentación en la que se detalla toda la información sobre el animal: su procedencia (rancho) ubicación, nombre del ganadero y el número con el que está registrado; pero además, a los animales se les coloca un arete donde también está integrada toda esa información, lo cual se implementará como un sistema de identificación nacional; pues la documentación sirve para presentarla en el rastro donde será sacrificado el animal.

Todo lo que entra vía terrestre es revisado en las casetas que son puntos de verificación, donde es checada la movilización animal que se hace, esos puntos dependen del Comité de Fomento y Protección Pecuaria.

En el estado, son ocho los puntos de verificación que se tienen, cinco de ellos están ubicados entre el centro y norte de la entidad, en estos pasa todo el ganado proveniente de Yucatán que va a los distintos rastros municipales.

Pero debido a los casos de más de 100 personas intoxicadas por consumo de carne con clembuterol, el pasado mes de enero, la Cofepris determinó en esta semana que todo animal que vaya a ser sacrificado en los rastros de Quintana Roo y que procedan de otro estado, deberán someterlo a un muestreo para determinar si son sanos para su sacrificio.

"El rastro es una institución que debe de regular el consumo del mercado de la carne, no tanto la cuestión del sacrificio, sino para tener el control de lo que está sucediendo en el entorno", aseveró el médico veterinario certificado, Mario Armando Ramos Fosado. 

Ingreso de reses de Yucatán a Quintana Roo

En 2011 el Comité de Fomento y Protección Pecuaria reportó 89 proveedores de Yucatán que ingresaron 11 mil 169 bovinos en pie (reses). Proveedores que proceden principalmente de los municipios de: Tizimín, Panabá, Valladolid, Cenotillo, Espita, Buctzotz y Sucilá.

De las reses procedentes de Yucatán a Benito Juárez, ingresaron nueve mil 674, lo que representó 66.4% del total; a Cozumel 805, Isla Mujeres 20, Lázaro Cárdenas 19, Othón Pompeyo Blanco 97 y Solidaridad 554.

El bovino en pie representó en kilos de carne, 6 mil 983 toneladas, de los cuales para Benito Juárez fueron 4 mil 638, Cozumel 426, Felipe Carrillo Puerto 18.9, Isla Mujeres 41.4, Othón P. Blanco 501, Solidaridad  mil 324 y Tulum 29.

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