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Sureste, el nuevo polo de desarrollo agrícola

Fecha: 2012-02-15

Autor: Juliana Fregoso

Fuente: 24-horas

La cruenta sequía que azota al norte del país acabó con la vocación agrícola de esa zona. Ahora, el sureste se perfila como el nuevo polo de desarrollo para esta actividad gracias a su disponibilidad de un recurso básico, el agua.

Pero la reubicación de 200 mil hectáreas de maíz que se plantean como parte del Programa Integral de Atención a la Sequía, de la Secretaría de Agricultura, podrían también contribuir a equilibrar la disparidad entre los ingresos de las zonas norte y sur-sureste del país. La zona seca genera 70% del Producto Interno Bruto nacional, mientras que la región que sí tiene agua aporta sólo 30% de la riqueza.

“Es innegable que tenemos una diferencia muy grande en la distribución de los recursos, de la producción y la disponibilidad de agua y es probable que este tipo de acciones equilibren el ingreso, pero también nos ayuden a tener una mayor disponibilidad de agua en las zonas donde ahorita no la hay”, explicó Antonio Fernández Esparza, gerente de Estudios y Proyectos de agua Potable de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Hace un par de años, el gobierno federal presumía los rendimientos de primer mundo que había logrado el estado de Sinaloa en la producción de maíz. El logro no era para callarse: de un rendimiento de cinco toneladas por hectárea en 2001, la entidad pasó a 12 toneladas en 2007.

El trabajo que llevó varios años a los productores de Sinaloa está a punto de llevárselo la sequía, la más grave en siete décadas, y también está a punto de llevarse uno de sus cultivos insignia a otros lugares. Durante el próximo ciclo primavera-verano, la entidad dejará de sembrar 100 mil hectáreas de maíz, lo que representará una merma de 40% de la producción del grano en la entidad; esta parte de la producción migrará a Campeche, Oaxaca, Chiapas y, en menor medida, a Tamaulipas.

Además de Sinaloa, otras cinco entidades gravemente afectadas por la sequía como Coahuila, Chihuahua, Durango, San Luis Potosí y Zacatecas verán cómo sus cultivos tradicionales migrarán a otras zonas del sureste con mayor disposición de agua. El cambio climático empieza a cambiar el mapa de la producción agropecuaria en México.

Así, este año, productores de Zacatecas y Chihuahua, verán como el cultivo de frijol empieza a migrar hacia Veracruz, Guerrero y Chiapas. “Hasta noviembre pasado la producción de maíz representaba apenas 42% del volumen del programa para 2011, y en el caso del frijol sólo 41%. Estos alimentos son la base de la dieta de los mexicanos, por lo que su escasez podría generar casos de especulación con los precios de esos productos, entonces hay que hacer lo que se tenga que hacer”, dijo Gerardo Sánchez, presidente de la Confederación Nacional Campesina.

“Es duro, muy duro, pero hay que aceptar que hay tierras que ya no van a producir y que tenemos que buscar opciones para que la gente cultive otra cosa o abandone el campo”, señaló por su parte Abraham Montes, presidente de la Unión Nacional de Productores de Frijol. Manifestó, sin embargo, que los campesinos entienden una cosa: por encima de la tradición y su amor a la tierra está la alimentación de las personas y si sus tierras ya no producen hay que buscar otras que sí den frutos.

Cifras oficiales muestran que a causa de la sequía de los últimos meses las pérdidas en el sector ascienden a 20 mil millones de pesos. Uno de los cultivos más afectados es el frijol, con una pérdida de 60% de la producción total, equivalente a seis mil millones de pesos; en tanto, la producción de maíz tuvo una merma de nueve mil millones de pesos.

Los estados en los que ya se efectúan acciones de reubicación de cultivos son: Coahuila, Durango, Zacatecas, Aguascalientes, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, San Luis Potosí, México, Michoacán y Querétaro, entre otros, en los que se ha apoyado a 16 mil 265 productores agrícolas, con una inversión superior a 80 millones de pesos.

En los estados considerados con sequía extrema, como Coahuila, San Luis Potosí, Durango y Zacatecas, se han establecido 46 mil 206 hectáreas con cultivos de baja demanda de agua, lo que ha beneficiado a diez mil 301 productores.

En Aguascalientes, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, México, Michoacán y Querétaro, se apoyó también a cinco mil 884 productores para 34 mil 392 hectáreas, así como cinco mil 277 hectáreas de otros estados que cuentan con el programa de reconversión de cultivos.

En el caso de los ganaderos, el ánimo también está por los suelos. Como dijera el presidente de la Asociación Mexicana de Engordadores de Ganado Bovino (AMEG), Álvaro Ley López, sale más barato sacrificar a sus vacas que seguirlas manteniendo.

La pérdida de 35% del hato ganadero nacional en Guanajuato, Chihuahua, Zacatecas, Durango, Sinaloa, Coahuila, San Luis Potosí, Tamaulipas y Jalisco, obliga a voltear a otras entidades con potencial para esta actividad como Aguascalientes, que puede convertirse en el nuevo polo de desarrollo de la producción avícola y de ganado lechero (productos lácteos).

Datos oficiales revelan que las 600 mil cabezas de ganado muertas por falta de agua y alimento representan una pérdida de 420 millones de pesos.

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